miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Twitter sí o twitter no?


El twitter sin duda es una herramienta de vital importancia en el día a día de muchas empresas y partidos políticos. Son muchas las asociaciones que han decidido crear una cuenta en esta plataforma con la intención de ampliar su campo de acción y difundir su mensaje de forma más sencilla y eficaz. El campo de acción de cualquier ente se amplía inmediatamente con twitter.

Aun así parece claro que no todas las empresas tienen por qué tenerlo. Algunas, porque sus actividades no necesitan repercusión en la sociedad. Otras, porque no pueden actualizarlo diariamente. Y si un twitter (así como un blog o una página de Facebook) no va a ser cuidado de manera asidua, la mejor decisión que se puede tomar es eliminarlo. No existe nada más perjudicial para una institución que un espacio web descuidado y olvidado.

En el campo de la política este aspecto tiene más miga. Hoy en día son pocos los partidos o los políticos de renombre que no cuentan con esta herramienta de manera activa dentro de su plan de comunicación. Otro debate sería si se usa de manera correcta.

El caso es que existen estudiosos de la comunicación política que ponen en duda el beneficio que el twitter puede reportar a este tipo de organizaciones. Luis Arroyo, por ejemplo, ofrece en su blog Todo lo que hay que saber sobre comunicación política una lista de diez razones por las que un partido político no debería depositar en twitter sus esperanzas.

Enrique Dans se une a esta crítica, pero sólo en aquellos casos en los que se hace un uso negligente de esta plataforma. Así por ejemplo censura completamente a los políticos que pagan a un ejército de twitteros para conseguir autobombo. No da nombres, pero nos imaginamos por dónde pueden ir los tiros.

Otros muchos estudiosos, como Gutiérrez Rubí, lo que critican es el escaso partido que le sacan al twitter las diversas formaciones política. Rubí considera que el twitter será una pieza clave en el futuro de la comunicación política, razón por la cual cree que tanto las empresas como los partidos políticos deben luchar a muerte por encontrar buenos community managers que luchen por posicionar a su empresa lo mejor posible dentro del espectro comunicativo digital.


Son varias y muy distintas teorías. Lo que a día de hoy está claro es que el twitter tiene una incidencia social potente así como una transcendencia mediática considerable, respaldada por los medios tradicionales, que se hacen eco de lo que se “cuece” en este espacio. Por ello, aunque no  conozcamos el futuro de twitter, sí que sabemos de su presente. Y mi madre decía que más vale prevenir que curar, sobre todo si después de comernos el melón queremos evitar a toda costa cagar las pepitas.

Así que apuesten por profesionales de la comunicación para manejar sus redes sociales, señores políticos y empresarios. A día de hoy, parece lo más inteligente.

lunes, 23 de abril de 2012

La peculiar forma de comunicación de Diego Valderas

Diego Valderas ha conseguido uno de los mayores éxitos de toda su carrera política. Los 12 escaños que alcanzó en las pasadas elecciones autonómicas en Andalucía dan a IU la llave para formar el nuevo Ejecutivo.

Presumiblemente, Valderas pactará con el PSOE, ya sea para que Griñán sea investido (con la condición de influir de manera notable en la gobernabilidad de Andalucía) o bien mediante un pacto de Gobierno con el que IU podría conseguir varias consejerías así como bastante poder. No obstante, esta última opción recordaría bastante a sus electores a la llamada “pinza” con la que IU y PSOE llegaron al poder en 1996 y que tan malos resultados trajo consigo después para el partido de Valderas.




Lo que parece completamente descartado es un pacto IU-PP, aunque a la hora de explicar las razones, los argumentos se queden cojos. IU lleva años quejándose de que PP y PSOE son lo mismo, y sin embargo a la hora de pactar se niega tajantemente a hacerlo con los populares (salvo en multitud de ayuntamientos y en Extremadura). “El agua y el aceite no se pueden mezclar”, dijo Valderas al respecto.

Y es que el coordinador de IU en Andalucía es así, un hombre natural, una persona real. Se le nota tanto cuando habla por twitter mencionando a Rappel como en pleno Parlamento de Andalucía. El vídeo en el que aparece descuajeringándose de risa en un Pleno refleja a este hombre, cuya actitud campechana de Valderas es tan sincera que en ocasiones puede jugarle una mala pasada, como un día antes de las elecciones, cuando se refirió a una componente del PP como “la de las tetas gordas”, hecho que por otro lado ha recibido escasa o nula repercusión por parte de los medios de comunicación andaluces, en su mayoría posiblemente interesados en no dejar mal a IU ante la importancia de un pacto entre esta formación y el PSOE para perpetuar al partido de Griñán en el Gobierno y continuar así con una serie de favores que posiblemente los responsables de muchos periódicos, radios y televisiones tengan en esta comunidad autónoma. Más vale PSOE en mano que PP volando.






El caso es que los responsables de Comunicación del partido deben estar temblando con Valderas, hombre poco dado al control y al teatro que conforma la esfera política. Habrá que ver si consigue ser tan fiel a sus principios cuando entre en el Gobierno, y si consigue llevar a cabo un papel activo y provechoso para una región que necesita un cambio. Y lo que parece claro es que Griñán por sí solo no se lo va a dar.

lunes, 26 de marzo de 2012

El mensaje de Los Idus de Marzo

Todos conocemos o al menos avistamos, cuáles son los entresijos de las personalidades políticas más importantes de este planeta. El ciudadano de a pie no suele tener una buena imagen de sus representantes políticos y factores como la corrupción o la incompetencia manchan aún más una profesión que debería ser valorada y respetada.

Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar que lo que vemos e intuimos es simplemente la punta de un iceberg. Existen muchos otros elementos aparte de los que nos llegan a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Los políticos se rodean de personas que les marcan las pautas a seguir y les aconsejan como crearse una identidad que tenga posibilidades de triunfar en el teatro político. Se trata de los asesores políticos.




Los Idus de Marzo es una película que refleja a la perfección esa combinación de lucha de intereses, partida de ajedrez y escenario de máscaras que es la política. Pero no se centra en la representación de todo ello que hacen los candidatos, sino que va más allá y se sumerge en el oscuro, eficaz y absolutamente necesario trabajo del asesor político, que desde detrás de la barrera tiene la misión de anticiparse a cualquier situación que pudiese afectar a los intereses del señor para el que trabaja. A su vez, un asesor debe analizar lo que está sucediendo en el escenario social en cada momento y aplicar las estrategias comunicativas necesarias para que su candidato saque el mayor provecho posible a cada una de ellas.

A todo esto hay que unir la indispensable relación provechosa con la prensa que debe mantener todo asesor, siendo consciente de que un profesional de la comunicación puede ir contra él en cualquier momento, y también cabe destacar la intensa lucha que se produce entre los asesores de diversos candidatos por ganar un ápice de terreno, de tal modo que al final una campaña política se convierte en una batalla de anticipación, inteligencia, rapidez de actuación y estrategia.





Si a todo ello le añadimos un escenario como unas elecciones primarias en EEUU (en esta ocasión del partido demócrata) obtenemos un producto final cuanto menos interesante. Es de esperar que cualquier persona que vea esta película se replantee al menos la validez de la democracia en la que vive y reflexione acerca de los engaños, falsas apariencias y sobreactuaciones a las que ha asistido sin apenas darse cuenta.

Se trata, en resumen, de las mentiras que se nos cuentan y las verdades que se nos ocultan. Estos son los ingredientes de la maravillosa película que dirige George Clooney y en la que él mismo participa, haciendo gala de la madurez profesional y el prestigio que está alcanzando en el mundo del celuloide. 

lunes, 12 de marzo de 2012

Las cuentas de la lechera

En pleno siglo XXI, y con la cantidad de tecnología avanzada que existe, parece mentira que aún puedan darse situaciones como la que tuvo lugar ayer en Madrid. Las movilizaciones que se produjeron en la capital en protesta por la reforma laboral se desarrollaron sin incidentes y sirvieron de calentamiento para la huelga general que, si todo sigue igual, tendrá lugar el 29 de marzo. Pero lo verdaderamente llamativo de todo esto es la disparidad de versiones que circulan sobre la cantidad de gente que asistió a la movilización.

Mientras que los sindicatos afirman con total convicción que alrededor de medio millón de personas secundaron la protesta que arrancaba en la Plaza de Neptuno, fuentes policiales rebajan esta cifra hasta la de 30.000 manifestantes. La diferencia entre una y otra versión es tan abismal que uno solo puede pensar que alguno de los dos le toma por tonto y que le está contando el mayor embuste de la historia. O quizá son los dos los que mienten, cosa harto probable.




Y es que por mucha gente que hubiese en la movilización, parece imposible que alguien pueda equivocarse en más de 400.000 almas a la hora de dar la cifra definitiva. Entendería que una u otra parte barajasen números que variaran en 50.000 personas, pero no es así y la buena fe de estas fuentes queda completamente en entredicho.

Hasta puedo imaginar a Cándido Méndez y a Ignacio Fernández Toxo poniéndose de acuerdo en la cantidad definitiva y engordada que decidieron dar a la prensa. Quizá en un primer momento pensaron que la cifra de 300.000 manifestantes estaba bastante bien. Pero quizá, momentos después, se mostraron a favor de inflar aún más los datos. Ya puestos…

Por otro lado, estoy viendo a un alto cargo del ministerio del Interior haciendo una llamadita a los peces gordos de la Policía Nacional para que hagan ver a sus agentes en Madrid que la mayoría de la gente que vieron por la calle simplemente paseaba, y que en ningún momento mostraba intención de manifestarse, por lo que una cifra inicial que barajaban de unos 100.000 partícipes debería disminuirse, digamos que hasta los 10.000. O mejor no, pongamos mejor 30.000 aunque nos pese, y así no damos mucho el cantazo.




Pero la culpa no es de ellos, sino de la raza humana, que aún no ha decidido ponerse a inventar una maquinita cuentamanifestantes, cosa que como decía al principio de esta pseudo entrada sería de blog, parece increíble en un mundo en el que los ordenadores lo manejan casi todo. Aunque también es verdad que probablemente tanto Gobierno como sindicatos encontrarían la forma de manipular cifras incluso si un cacharro modernísimo hiciese un recuento exacto de la gente que asistió. 

Si sirve de algo, El País afirma que sus observadores contaron alrededor de 51.000 personas en la manifestación. Ni 52.000 ni 49.000, sino 51.000. Esto dejaría un poco en evidencia a los sindicatos. Pero quién sabe si El País no tiene intereses a la hora de dar esa cifra. A priori parecería que no, pero visto lo visto, mejor no fiarse.

domingo, 26 de febrero de 2012

La cuchilla de afeitar de Jordi Évole

Cuando enciendes la televisión y ves a un hombre joven, bajito y con gafas entrevistándose con algunos de los hombres más poderosos e influyentes del país, lo primero que te viene a la mente es que hay algo que no cuadra. Choca comprobar cómo un tipejo que se inició a las órdenes de Buenafuente ha llegado a dirigir el mejor programa de televisión de España. Aunque con lo que hay actualmente en las pantallas, tampoco es muy difícil.

Jordi Évole ha creado un espacio que casi siempre consigue ampliar el conocimiento general de la audiencia. Pocas veces he visto Salvados y no he aprendido nada. Los contenidos del programa son excelsos, el guión resulta sublime y todo ello se entrega al espectador perfectamente empaquetado a través de un formato innovador, sencillo y atractivo.





Su informal manera de vestir, su tímida actitud, sus preguntas aparentemente inocentes y sus gestos nerviosos completan una imagen que pretende corresponderse con la de cualquier ciudadano de a pie. Las conversaciones de Évole con las grandes personalidades a las que entrevista son las que tendría cualquier persona decente que no entiende muy bien por qué las cosas son como son en el mundo en el que vive. El director de Salvados cuestiona en voz alta aspectos que muchos no entendemos y por los que probablemente no nos preocupamos hasta que él nos lo pone sobre la mesa.

Pero lo más interesante de todo es que Jordi Évole da siempre la oportunidad al entrevistado de explicarse. Por muy atacado que sea por la sociedad, el sujeto sobre el que centra su atención el programa es respetado por el entrevistador y nunca se manipulan sus palabras. La maestría de Évole está en que siempre encuentra el modo de conseguir declaraciones llamativas de forma sucinta. Y todo ello rebozado con un humor simpático y sutil.





Además, los políticos cambian completamente su actitud cuando se enfrentan a Jordi Évole. Duran i Lleida, Rajoy, Eguiguren o Basagoiti olvidan los manidos discursos a los que nos tienen acostumbrados para adoptar una postura conciliadora ante las cámaras de Salvados, lo que no implica que esquiven preguntas ni mucho menos. Jordi Évole aprovecha esa proximidad que les ofrece para cortar con su cuchilla de afeitar y buscar el quid de la cuestión. Así, por ejemplo, en el programa que se emitió ayer y que como cada domingo abordó un tema interesante y de ardiente actualidad, resultaron especialmente clarividentes las palabras de José María Menaex fiscal jefe de Cataluña.

"Mi satisfacción llega cuando me miro al espejo por la mañana y compruebo que no soy un hijo de puta. Otros no pueden decir lo mismo. (...) En el mundo de la justicia, como en cualquier otro, hay buenos y malos, lo que pasa es todos creemos que los malos son los otros".

En un mundo en el que muchos supuestos profesionales de la comunicación sacan continuamente el hacha a pasear es de agradecer la labor de periodistas como Évole, que con una pequeña cuchilla de afeitar son capaces de sacar el jugo adecuado. En esta entrevista en Jot Down deja clara su filosofía.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Garzón y Contador

A miles de españoles les ha fastidiado (por decirlo suavemente) la sanción a Contador. Olvidan que el ciclista español, a pesar de nacer en Pinto y de constituir un motivo de orgullo nacional, dio positivo en un control antidopaje. La cantidad de clembuterol encontrada en su sangre es una nimiedad, pero ¿también era tan baja el día de antes? ¿Y dos días antes? Nadie lo sabe, quizá tuvo mala suerte y le pillaron. Quizá no se dopó y se comió un filete infectado, cosa harto improbable.

En cualquier caso, una persona que no ha superado un control antidopaje debe ser sancionada. Está claro que el procedimiento no ha sido el adecuado y probablemente el castigo es excesivo, pero no hubiese sido justo que Contador saliese indemne. Por mucho que nos duela, esa es la realidad.


Al igual que forma parte de la cruda realidad que el juez Garzón debía ser castigado. A muchos (entre los que yo me incluyo), Baltasar Garzón les parece una persona valiente profesionalmente, tenaz, inteligente y constante. Ha luchado contra los males de este país durante muchos años y parece obvio que merece el reconocimiento de la sociedad española. Pero no debemos confundir el término “reconocimiento” con el de “permisividad”.

Parece claro que Garzón pasó olímpicamente de la Ley de Amnistía de 1978, texto que continúa en vigor y que como tal debe ser respetado. El juez se consideró competente a la hora de investigar y juzgar temas cuya deliberación jurídica no está permitida. Por supuesto, estoy en contra de esta ley y obviamente repudio con todas mis fuerzas tanto la dictadura de Franco como todas las muertes que se produjeron antes y durante su régimen autoritario.


Pero la buena intención de Garzón es para mí comparable a la simpatía y confianza que nos inspira Contador. Está claro que son valores que debemos defender y alabar, pero estas cualidades positivas no implican que las actuaciones de ambos sujetos sean siempre correctas.

Puede que Contador no se dopara y puede que Garzón quisiera devolver la esperanza a miles de familias despojadas de dignidad. Pero también puede ser que Contador hiciese trampa y que Garzón lo único que buscase fuese popularidad a costa de la ley. Lo que sí se ha demostrado es que ambos se saltaron las normas, por lo que es justo que sean castigados. A pesar de que mucha gente es feliz creyendo que las cosas son como debería ser y no como en realidad son, en ocasiones evadirse no es una posibilidad.

martes, 31 de enero de 2012

Los intereses de El País y los intereses de Chacón

Resulta curioso leer en El País el reportaje titulado Chacón & Compañía, firmado por Luis Gómez pero reivindicado por toda la redacción del periódico. Es decir, no se trata de una opinión personal del autor, sino de una información de la que se hace cargo la empresa.

En este extenso reportaje se reivindica la figura de Rubalcaba contraponiendo su calidad política a la de Chacón. O mejor dicho, a una imagen de Chacón creada por el autor a conciencia con la intención de desautorizarla ante el lector. La candidata a ostentar la Secretaría General del PSOE aparece como una mujer que depende completamente de su marido y que se encuentra insertada en un entorno que la considera una mera herramienta para alcanzar sus objetivos.


 

Carme Chacón (o Carmen Chacón, como le gusta que le llamen ahora) está casada con Miguel Barroso, ex director de Comunicación de Zapatero y ex secretario de Estado de Comunicación. Al parecer, este hombre mantiene relaciones muy activas con Jaime Roures, uno de los peces gordos de Mediapro y por lo tanto responsable del devenir de medios como Público y La Sexta. En este círculo también surge la figura de Javier de Paz, amigo personal de Zapatero y persona de influencia en la cúpula de poder del anterior gobierno. La intención del reportaje de Luis Gómez es la de asociar a Chacón con la política de Zapatero e insinuar que se encuentra subordinada a los intereses de Mediapro, grupo de comunicación que prácticamente fue fundado por el ex presidente del gobierno.

Lo relevante todo esto no es la campaña de desprestigio en sí que ha iniciado El País contra Chacón, sino las razones de la misma. El grupo PRISA en su totalidad compite en el espectro comunicativo con los medios de comunicación más cercanos a la derecha, eso parece claro. Pero es aún más obvio que sus verdaderos competidores, los que le quitan clientes, son los periódicos, radios y televisiones que luchan por penetrar en la izquierda ideológica española. La Sexta, por lo tanto, competía de tú a tú con Cuatro, mientras que Público era el principal responsable de la pérdida de lectores de El País.



Otra de las finalidades de tan agresivo artículo es la de alabar la independencia y la experiencia de Rubalcaba ante el continuismo que según este periódico llevará a cabo Chacón si lucha por llegar La Moncloa en 2016.

El País parece haber iniciado así una peligrosa batalla contra Chacón, con el fin de colocarse en primera fila de las preferencias de Rubalcaba si este consigue imponerse en el Congreso de Sevilla, lo que además beneficiaría a El País ya que con esto se conseguiría el fin de los favores hacia Mediapro. Sin embargo, Rubalcaba por ahora se ha desvinculado de estas informaciones, fiel a su línea de tender la mano a Chacón, que gracias a los muchos apoyos con los que cuenta en el PSOE promete dar guerra hasta el final.


Lo que parece claro es que El País ya ha levantado sus cartas. Parece que PRISA apoyará abiertamente a Rubalcaba y que lo hará a costa de desprestigiar a Chacón. La pregunta es qué pasará si Chacón se impone al ex ministro de Interior y sobre todo si llega a La Moncloa. Parece que Chacón dejará a un lado a El País y apostará por los medios de comunicación de Mediapro (hoy incluso ha concedido una entrevista a Ferreras en La Sexta). ¿Qué hará entonces El País? ¿Cambiará de intereses con otro artículo firmado pero de carácter netamente editorial? ¿Se mantendrá firme en sus críticas a Chacón o atribuirá las mismas a Luis Gómez como opinión particular dentro del periódico, y sostendrá que no es una información respaldada por PRISA? Una cosa parece clara, la guerra de intereses ha comenzado y es posible que más de uno cambie de bando cuando el viento deje de soplar a su favor.